Seguramente nos hagamos esa misma pregunta de forma constante, sin encontrar una respuesta, siendo conscientes que encontrar respuesta supone llegar al fondo de muchas cuestiones, que hasta que encontremos una respuesta con peso, encontraremos mil respuestas con unos cimientos no muy sólidos, ese es el duro trabajo del buscador, del luchador, del guerrero, que intuye los primeros rayos de luz provenientes del despertar, rayos en forma de esperanza traídos por los mensajeros del alba. No soy consciente del todo si los seres habitantes en otras esferas, que poseen otras envolturas y otra vibración son conscientes de la dureza del proceso que estamos viviendo, la dureza de estar sometidos a esas miles de cristalizaciones y procesos densos que con el tiempo parecieran densificarse aún más. Nos llegan informaciones de que por lo que estamos pasando ahora es un proceso que otros muchos ya han atravesado anteriormente, que no es nada nuevo, también otras informaciones nos hablan un poco desde otra óptica y nos dicen que el punto en el que estamos ahora es nuevo para todos, que nunca la humanidad había llegado a tal alto grado de vibración y que debido a eso ya se han evitado muchas catástrofes y sucesos que estaban pronosticados hace mucho tiempo. A la luz de todo ésto miramos a nuestro alrededor y es difícil comprender como de cierto es uno u otro, cuando registramos tanto dolor en torno nuestro y surge la misma dicotomía, podemos pensar que ese dolor es un gran proceso de liberación o verlo desde el otro prisma, podemos acudir al sentir y al mismo tiempo podemos refugiarnos en ciertas ideas lúcidas que no estén demasiado sobre-saturadas en ciertas partes del cuerpo mental. Creemos sólida la información de un canalizador, escritor o investigador y minutos después se derrumba igual que cuando damos credibilidad a una supuesta grabación de un ovni y después se desacredita desde múltiples vías de investigación y a la vez otros acreditan y así un sinfín de veces. En definitiva una parte de nosotros nos juega malas pasadas, también vemos algo fuera que proviene de alguien y nos confunde y tratamos de verificar si eso que procede de fuera, tiene resonancia con algo interior, si hace un eco o tiende un puente en alguna estructura dentro de nuestro campo de conciencia. Este tiempo de confusión es para los más fuertes, para que miremos y contemplemos el brillo del ser que somos, del ser que se ha ido forjando durante tantas y tanta vidas, en éste y otros planos.
Nos paramos a observar en muchas ocasiones hacia dónde apunta nuestra brújula, hacia dónde se dirige la punta de la flecha, qué norte nos está señalando, una completa recapitulación de instante en instante, un recorrido por angustias, malestares y sensaciones placenteras. Nos preguntamos haci dónden nos llevan, hacia donde nos dejamos llevar, qué es lo que hay de verdad en nosotros.
No sabemos si son ovnis, son hologramas, son naves creadas por los gobiernos a través de la ingeniería inversa, si nuestra día a día es real o vivimos un sueño, una pesadilla, algo que hemos elegido y creado, si todo es algo que nos están contando para tenernos embaucados, dudamos si todo en el universo es fruto de una perfección y armonía dentro del aparente caos o simplemente todo va a la deriva……
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.