Caminando en el día a día no se hace nada difícil advertir el ingente tránsito de vanidad a mi alrededeor, el constante intento de observar con ojos imparciales a vanagloria circundante en el entorno; de forma poco evitable esta observación te conduce hacia la exploración en busca de las causas subyacentes que dan origen a estas imposturas, es como vagabundear a través del mundo onírico.
Es importante y necesario reconocer que en muchos momentos estas constataciones causan indignación, provocan el quebranto de los fuegos internos, uno desentona a la par que es testigo de toda esta inarmonía, la parte humana sujeta a tiras y aflojas se pregunta cómo es posible que a estas alturas sigamos jugando a semejante estupidez, se pregunta como puede estar el mundo plagado de tan alto grado de Narcisismo, cómo es posible que a día de hoy veamos esas miradas de unos a otros escupiéndose a la cara de forma tan impune y de forma tan descerebrada, ¡DIOS MÍO!, ésto ha tenido que ser alimentado con un veneno sumamente ponzoñoso, se ha cultivado con riadas de odio, si no no puede ser posible de otra forma el desdén humano, la alarmante aniquilación actual de la compasión por el otro ya sea éste persona, animal, vegetal u otro tipo de forma de vida.
¿ Y TÚ NARCISISTA EGÓLATRA, CON QUÉ DERECHO TE ERIGES EN JUEZ Y VERDUGO DE LA SITUACIÓN DEL OTRO?.
Cómo tú ególatra del siglo XXI, dictaminas sentencia sobre mi o mis circunstancias teniendo aún en tu casillero tantas asignaturas pendientes.
Tú que con tu ignorancia te sitúas por encima del otro y no te estás dando cuenta que al hacer ésto Te estás poniendo por debajo, no haces si no echarte toneladas de tierra encima. Tienes un grandísimo problema pues aún no eres consciente de que el disfraz con el que vas por la vida ha nacido del miedo, es una impostura que te has adjudicado, porque estás aterrorizado, sólo así actúa el energúmeno, el ignorante, incluso es grave también aquel que teniendo algún atisbo sobre este proceso decida seguir en sus trece.
Tal vez como cobarde que eres te escudas en que no sabías el daño que ésto podría ocasionar a otra persona, en esos momentos utilizarás el disfraz de víctima, lo triste es que eres un agresor con ambos disfraces; tanto con el de hostigador como con el de víctima.
Realmente te compadezco, pues en el momento en que te des cuenta que debes hacerte cargo de todo ésto y no puedas eludir TU Responsabilidad, sentirás un Peso sobre Ti estremecedor, empezaràs a tener breves vislumbres de que las cosas no son ni mucho menos lo que parecen y te adentrarás en la comprensión de la trampa en la que has vivido, sentirás lo durísimo que es hacer un camino de verdad, cuando recapacites y veas el coraje que se precisa para ser un buscador en el sendero, un buscador que se encamina momento a momento hacia su cometido, ese guerrerero que empieza a comprehender que la verdad surge de instante en instante, que no se la puede retener ni poseer.
Pero todo ésto y más irá llegando en su momento, a su debido tiempo y no antes.
EN ESTE MOMENTO DE SERENIDAD SOY CAPAZ DE SENTIR COMPASIÓN, LA RABIA NO ME CIEGA Y DOY GRACIAS POR ELLO. EN ALGÚN OTRO INSTANTE NUESTRAS MIRADAS SE VOLVERÁN A CRUZAR Y SI ES PROPICIO ESTARÉ AHÍ PARA ESCUCHAR LO QUE TENGAS QUE CONTARME.











